Copy

HABLEMOS DE ÉTICA PROFESIONAL
por JENNIFER ISABEL ARROYO CHACÓN (IIA Costa Rica)

Hablar de ética ha sido cada vez más frecuente en las últimas décadas, escuchamos referencias a la ética en los medios de comunicación, en los discursos políticos, e incluso se promueven programas de formación ética en centros educativos y lugares de trabajo. Pero:

¿Qué es la ética?

Esta pregunta básica se la formuló el ser humano desde la antigüedad, y existen múltiples documentos filosóficos abocados a definirla, sin que a la fecha se haya logrado alcanzar una definición inequívoca y aceptada por la colectividad, sin embargo, existen puntos coincidentes. Podemos afirmar que la ética se basa en los principios y valores personales y morales que rigen el fuero interno de cada persona y que la unión de dichos principios y valores forma la ética de un grupo social.

Aprendemos los valores éticos de la sociedad en que nos desenvolvemos y los interiorizamos, pero de manera selectiva; en consecuencia, hay individuos que interiorizan unos valores y rechazan otros.

Igualmente, como sociedad poseemos una escala de valores, de tal manera, que se escogen aquellos que se consideran más relevantes para aplicarles sanciones. La gravedad de la sanción dependerá de la prioridad que se le otorgue al valor vulnerado con la conducta del individuo.

La ética es vivencial, se aprende por modelación, en este caso la formación en valores que recibimos en nuestras escuelas cumple un papel reforzador, dado que la ética no se aprende de memoria, sino que se vive y se aplica en todas las labores cotidianas.

Su formación y ejecución inicia en el seno del hogar, pero posteriormente se desarrolla en los centros educativos, en los lugares de trabajo y en los lugares de reunión social y religioso.

La ética nos acompaña en todo momento y en todas nuestras facetas, sea como miembro de una familia, como miembro de un equipo de trabajo o social, como feligrés de una congregación religiosa, por lo que se pueda afirmar que define realmente quiénes somos. Ahora

¿Para qué sirve la ética?

Otra pregunta que ha demandado cientos de páginas de escritos tratando de resolverla, sin embargo, de manera sencilla se pueda afirmar que la ética sirve para crear reglas de conducta que busquen el equilibrio y armonía en el ámbito social.

Pensemos, si todas las personas actuáramos de manera ética: respetuosos, honestos, responsables ¿Sería necesario tener leyes? Probablemente no, si todos fuéramos honestos no existiría la necesidad de penalizar el delito de falso testimonio (mentir), ni tipificar los delitos de estafa, hurto o robo (robar), entre otros.

Pero la realidad nos evidencia que, como sociedad, no respetamos estos valores y principios, y de allí la necesidad de contar con una ética social que nos brinde las pautas de conducta aceptadas y ponga límites a nuestro actuar para lograr un equilibrio social.

Valga señalar que la ética y la ley se encuentran íntimamente vinculadas, no obstante, la ética es mucho más amplia. Las leyes recogen muchos principios éticos, pero no todos. De allí la frase que dice que una conducta puede ser legal pero no necesariamente ser ética.

Dado que la ética abarca todas las facetas de nuestra vida, es necesario hablar de la ética profesional.

Leer artículo completo
Copyright © 2019 FLAI, All rights reserved.


Want to change how you receive these emails?
You can update your preferences or unsubscribe from this list.

Email Marketing Powered by Mailchimp