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La semilla de la antipolítica italiana

Buenas, ¿cómo va todo? Espero que la estés pudiendo llevar lo mejor posible en este año complicado. Bueno, vamos a los bifes, hoy te voy a hablar de un país que esta muy emparentado con nosotros, muy arraigado a las costumbres argentinas. Te voy a hablar de Italia. Más específicamente, voy a intentar explicarte la situación política local de la península itálica, y no tanto sus relaciones internacionales, en la primera se encuentra lo interesante.

Este domingo 20 y lunes 21 en Italia se llevará a cabo un referéndum constitucional que tendrá por objetivo aprobar o desaprobar modificaciones en tres artículos de la constitución: 56, 57 y 59. Lo que se busca es reducir el numero de diputados y senadores, pasar de 630 y 315 a 400 y 200 respectivamente, manteniendo la proporcionalidad entre bancas obtenidas de forma proporcional, bancas uninominales y bancas del extranjero.

En lo que parece una simple reforma constitucional, escarbando un poco se puede ver, de ser aprobado, la filtración y el empuje del discurso antipolítico. ¿Cuál es la justificación de los promotores? Cantadísimo: el gasto público. Pero enseguida se cae cuando uno observa que esta reducción en el numero de integrantes de ambas cámaras solo representará un ahorro del 0,007%. Pareciera estar más en sintonía con lo que reflejan algunas encuestas, respecto a la confianza que genera el Parlamento en los italianos e italianas, 9 de cada 10 tienen una imagen negativa del mismo (el 71% de los encuestados votaría a favor de la reforma constitucional). Si bien hay partidos que en su mayoría militan por el si o por el no, lo cierto es que hablamos de “mayoría” y no bloques consolidados, en todos los partidos del arco político no hay un consenso claro por una u otra opción.

Ahora bien, como lo comenté muy al pasar cuando te hablé de Francia y su política interna, en Europa y en buena parte de los países occidentales se están dando una serie de disputas: globalización-antiglobalización, sistema-antisistema, mercado interno-liberalismo económico, y en todas se puede ver de forma transversal al discurso de la antipolítica socavando la legitimidad del cuerpo político. Yendo a quien fuera el epicentro del Imperio Romano, por estas épocas se esta cosechando lo que alguna vez se sembró en la arena política, por eso te invito a viajar a los alborotados años 90s. Ahí comenzó todo.

Tangentopoli

Para mediados de los 80, en Italia se podía olfatear cierto tufillo a descontento con la clase política. Sin embargo, continuaban firmes los tres partidos tradicionales: el Partido Socialista Italiano (centro-izquierda), el Partido Comunista Italiano (izquierda) y la Democracia Cristiana (centro).

Esta última gobernó ininterrumpidamente de 1945 a 1981. Te digo más, entre 1945 y 1992, la Democracia Cristiana gobernó 44 de esos 47 años, como para que nos demos una idea de la centralidad de este partido en la política italiana.

Ahora bien, ese tufillo del que te hablaba entrado los 90, se volvió cada vez más espeso y se consolidó con el escandalo de corrupción que salió a la luz allá por 1992. El proceso judicial salpicaría para todos lados, políticos, empresarios e industriales. Lo que se llamó el caso “Manos Limpias” o “Tangentopoli” (tangente significa soborno) venía a transformar la política italiana como se la conocía hasta ese entonces. En cuestión de dos años (1992-1994) se llevarían a cabo dos elecciones que distan mucho una de la otra. En 1992 con el caso explotando,las elecciones dieron ganadora a la Democracia Cristiana y el partido Comunista secundaría. Pero este caso fue tan fuerte, que comenzaron a darse aprehensiones en la Cámara de Diputados, un verdadero desfile. Sumémosle el asesinato del juez Falcone en este mismo año, quien investigaba a la Mafia vinculada en muchas cuestiones con la política italiana.

Pronto el líder del Partido de la socialdemocracia italiana (Bettino Craxi) tuvo que dar explicaciones como también lo haría la Democracia Cristiana. Todo manchado. Por la calle les tiraban monedas y billetes, un contexto sumamente convulso. Acá comienza un proceso de atomizacióndel espectro político, se quiebra el partido Democracia Cristiana y nace el Partido Popular Italiano que inmediatamente presenta escisiones surgiendo el Centro Cristiano Democrático,el partido Cristianos Demócratas Unidos y la Unión de los Demócratas Cristianos y de Centro. En definitiva, el partido más importante de la historia moderna italiana había volado por los aires. Por su parte, el Partido Socialista comenzó a perder apoyo, absorbido en buena parte por el Partido Demócrata de Izquierda (comunistas y socialistas).

Pero hay algo que no te conté y que resulta revelador, ¿dónde nace el megacaso de corrupción que generaría, tal vez, la mayor crisis política de la historia contemporánea italiana? En la región norteña de Lombardia. Específicamente, en la Procuraduría de Milán. Por esos pagos venía creciendo un empresario de los medios y el deporte, un tipo que mostraba muchas cualidades política, un rosquero hecho y derecho, hablamos del multimillonario Silvio Berlusconi.

Il Cavaliere

En el año 1974, Silvio Berlusconi fundaba su primer canal de televisión local en Milán. Para finales de los 80, Silvio ya contaba con un gran número de canales de televisión y diarios, había logrado desplazar en rating a la televisión pública, y ya era el dueño del multicampeón AC Milán.
Su figura se emparentaba con la de un empresario exitoso, acompañado de un gran carisma y buena capacidad oratoria.
En 1992, se cultiva la semilla de la discordia en Milán. Un par de meses más tarde el Tangentopoli estaría en las pantallas y las portadas de los diarios de toda la península. En 1994, nace Forza Italia un partido que promovía un discurso contra la casta política, contra la corrupción y a favor de las libertades (discurso bien liberal). Este partido estaría capitaneado por Berlusconi y meses mas tarde estaría cosechando un triunfo que había nacido dos años atrás. IlCavaliere se imponía con un ajustado 22% contra un 21% del Partido Demócrata de Izquierda. A los días sellaría la coalición gobernante junto a la Liga Norte (por esas épocas se la vinculaba a un discurso separatista norteño), el Centro Cristiano Democrático (escisión de Democracia Cristiana) y Alianza Nacional (sucesor de Movimiento Social Italiano, partido neofascista).
Esta nueva coalición gobernante representaba a 18 millones de votos (47%), pero las diferencias no tardaron en llegar y se vieron plasmadas en la rápida fragmentación, la Liga Norte se retiraba de la coalición (Umberto Bossi promovía el separatismo). La primera experiencia de Silvio duraría un puñado de meses. A pesar de esto y de la posterior victoria de El Olivo (coalición de izquierda,1996), Berlusconi no perdió la centralidad del escenario político en buena parte por el soporte de su imperio mediático y en las elecciones de 2001 volvería a la carga.
 
Si bien la formación de la coalición contaría con los mismos socios políticos, esta vez se movería más como un bloque sólido. Guerra de Afganistán, guerra de Irak y colaboración en el derrocamiento de Muamar el Gadafi, el accionar de Il Cavaliere en sintonía fina con los Estados Unidos
En su tercer gobierno (2008-2011) atravesó la gran crisis económica de 2009 y tuvo una relación tirante con la Unión Europea (UE). Tal es así que en 2011 presenta su dimisión luego de que fuera aprobado por el parlamento la ley de presupuesto que incluía medidas de ajuste solicitadas por la UE. Las malas lenguas hablan de que fue el momento propicio para correrse del centro de la escena, fomentado por los juicios que se le venían (fraude fiscal y prostitución de menores).

Hoy en día su figura se encuentra un tanto desdibujada, pero continúa siendo un actor válido a la hora de formar gobiernos. Silvio Berlusconi cerró el siglo XX, el siglo de los grandes partidos, de los partidos tradicionales e inauguró con su impronta un nuevo siglo de grandes acuerdos y conflictividades latentes. En la política italiana es moneda corriente el drama, que tal acuerda con tal, que tal rompe filas, acusaciones de un lado, acusaciones del otro. Pero una característica que el propio Berlusconi se encargó de ensalzar (y también protagonizar) es la idea de que la política es sinónimo de corrupción. Esto ejemplificado con el Tangentopoli y reforzado por la crisis de 2009 trajo aparejado una fuerte crisis de representatividad a lo largo y ancho del país. Nuevos partidos y partidos secundarios comenzarían a tener un protagonismo impensado 30 años atrás.

Por hoy dejaremos acá, el miércoles que viene saldrá una especie de segunda parte con la actualidad de la política italiana y ya con el dictamen final de las urnas. No sólo se pone en juego el referéndum constitucional, sino que también habrá elecciones en siete regiones (todos los ojos puestos en Toscana). La pelota hoy está del lado de la derecha italiana (Liga Norte) y el discurso antipolítico permite acaparar la atención de los italianos y las italianas, pero esto lo veremos con más detalle el próximo miércoles.

¿Salvini y la Liga Norte al galope?
 

Cristopher Cardarelli

Lic. Ciencia Política (UNLaM). Bostero de la corriente Riquelmista, bilardista heterodoxo. "El Padrino" es la mejor saga de la historia, no me importa nada. Y siempre las patas en la fuente . Si te gustó el artículo podes invitarme un cafecito , también podes hacer un pequeño aporte a la revista aquí

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