Copy
El deporte y sus componentes como herramienta social: Vol II
Por Alex Favieri

En la entrega anterior de “Abriendo la Cancha” te conté cómo reaccionó el mundo deportivo ante el asesinato de George Floyd. Pero me quedé corto. Unos días después de haber sido publicado el artículo, hubo una nueva víctima del racismo, el odio y la brutalidad policíaca en Estados Unidos: Jacob Blake, un hombre afroamericano de 29 años recibió siete balazos por la espalda, ante la mirada de sus tres pequeños hijos. Hoy, este hombre continúa internado, luchando por su vida, esposado a una cama aunque no se puede mover y según su familia sólo un milagro podrá devolverle a Blake la movilidad. ¿Cómo reaccionó el mundo del deporte? Te lo cuento en estas líneas.

 La revolución de la NBA

Unos días después del brutal ataque racista a Jacob Blake, Milwaukee Bucks debía enfrentar a Orlando Magic en el partido decisivo para ver cuál de los dos equipos pasaban a la siguiente ronda de los Playoffs. Pero, los Bucks no salieron a la cancha. Tampoco pisaron la cancha sus rivales, apoyando así la medida. ¿Por qué no quisieron jugar? Porque el hecho ocurrió en Kenosha, Estado de Wisconsin y el conjunto de Milwaukee, que proviene del mismo Estado, decidió tomar esta medida fuerza ante un nuevo bestial ataque racial por parte de las fuerzas de seguridad a un ciudadano afroamericano.

Luego del ataque sufrido por Blake, la cuenta oficial de la franquicia de Milwaukee publicó en sus redes sociales unas breves líneas, describiendo que todos sus miembros estaba rezando por la recuperación del hombre de 29 años y reclamando medidas para que se termine este accionar racista por parte de las fuerzas de seguridad.

Los jugadores y miembros de las distintas franquicias de la NBA se hartaron. Sintieron que tantas muestras y tantas manifestaciones que se replicaron por todo el mundo eran en vano. Desde antes de la reanudación de la competencia, como también durante la misma, hubo muestras de empatía y trataron de concientizar sobre el trato inhumano que reciben los ciudadanos afroamericanos tanto en Estados Unidos, como en el mundo. Pero no sirvió de nada, porque los crímenes raciales continuaron. Ese día, después del partido de los Bucks que no se jugó, la NBA suspendió las distintas jornadas hasta que se encontrase una solución a la negativa de los basquetbolistas de jugar.  Volvieron a la escena los comunicados y las declaraciones de los protagonistas, los pedidos de justicia y de medidas ante un mandatario estadounidense que está enfermo de poder y que es un hombre blanco, millonario, racista, homofóbico y que en empatía tiene menos diez. En fin, un Presidente que representa a la derecha recalcitrante que lo único que sabe hacer es infundir odio.
Una vez suspendida la jornada, los jugadores de Milwaukee leyeron un comunicado ante los medios. Quienes se encargaron de hacerlo fueron George Hill y Sterling Brown, éste último vivió en carne propia el maltrato policial. En el comunicado, los protagonistas dejaron en claro que, ante el racismo y la brutalidad, su foco “no podía estar en el básquet” y por eso decidieron no presentarse a jugar. Además, expresaron que a ellos les piden “dejar el máximo en cada encuentro” y ahora son los jugadores quienes les piden a los legisladores que “pongan lo máximo para tomar medidas para condenar y culminar con el racismo”

Como te conté, Sterling Brown sufrió el racismo en carne propia. Fue en enero del 2018. El jugador de Miwaukee Bucks había estacionado mal su auto y un grupo de policías blancos lo atacaron brutalmente, hasta recibió una descarga de una pistola taser y fue encarcelado. El Estado, le ofreció al jugador 400.000 dólares para que no cuente lo ocurrido, pero él miró para otro lado, no aceptó el dinero y emprendió su lucha. La historia, redactada por el propio Brown puede leerse en el siguiente link

El video del ataque que sufrió Sterling Brown
La misma noche en la que los Bucks decidieron no jugar, el ex jugador de NBA Kenny Smith, decidió abandonar el estudio de televisión del programa en el que participa como columnista como una clara señal de apoyo a la medida que tomaron los jugadores. El doble campeón con Houston Rockets afirmó: “Creo que lo más importante, como hombre negro y ex jugador, es que apoye a los jugadores y no estar aquí esta noche”. Luego, se quitó el micrófono y abandonó el set.
 

Las manifestaciones continuaron ese mismo día. Doc Rivers, DT de Los Ángeles Clippers, brindó una cruda conferencia de prensa y dejó el siguiente interrogante: “¿Por qué seguimos amando a este país y este país no nos devuelve ese amor?”
 

LeBron James, figura de Los Ángeles Lakers, es una de las personalidades que se cargó al hombro la lucha contra el racismo en el deporte mundial. Su activismo se demuestra en cada entrevista que brinda y también en sus redes sociales: “¡Y todos ustedes se preguntan por qué decimos lo que decimos sobre la Policía! Que alguien me diga ¿qué es esta mierda? Exactamente otro hombre negro apuntado como un objetivo. Esto está tan mal y es tan trist! Siento pena por él, por su familia y por nuestra gente. Queremos justicia”, publicó en su cuenta de twitter luego del ataque que sufrió Blake.
También, el jugador de los Lakers brindó una conferencia de prensa en la que admitió tener miedo por más conocido que sea. “Sé que la gente se cansa de escucharlo pero estamos asustados como personas negras en Estados Unidos. Hombres negros, mujeres negras, niños negros. Todos estamos aterrorizados, ningún niño debería tenerle miedo a la policía, pero es así. Yo cuando era pequeño me escondía si escuchaba una patrulla acercándose, y eso no debería ser así”, manifestó. Y realizó un llamado a la reflexión de cara a las elecciones que se avecinan en Estados Unidos: “En noviembre, a través del voto, tenemos como país una gran oportunidad de cambiar. Hablamos de cambio y ahí tenemos una gran oportunidad. Debemos hacerle entender a la gente que estamos en riesgo. Yo también me siento afectado porque soy afroamericano”.
A todo esto, apareció Donald Trump. Como siempre, sin mostrar empatía, criticando a los jugadores que decidieron no jugar y hasta hablando del rating del básquet, desviando así la discusión y restándole importancia a la protesta. “No sé mucho sobre la protesta de la NBA. Sé que sus índices de audiencia han sido muy malos porque creo que la gente está un poco cansada de la NBA. Se han convertido en una organización política, y eso no es bueno para el deporte ni para el país”, dijo el republicano exteriorizando su repugnante pensamiento fascista y dejando en claro que no le importan las vidas afroamericanas del país que preside.
Por su parte, todo lo contrario mostró el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama. El hombre de 59 años fue uno de los factores fundamentales para que la competencia se retome luego de la protesta iniciada por los Bucks. Obama, opositor de las políticas de Trump, mantuvo charlas telefónicas con distintos jugadores, entre ellos su amigo personal LeBron James. También habló con los dueños de las distintas franquicias y con los popes de la competencia. El demócrata asesoró a los basquetbolistas que estaban buscando nuevas formas reivindicativas y se involucró de lleno al aconsejarlos para que los propietarios de los equipos se involucren en la lucha de una manera más activa. Cabe destacar que LeBron estuvo a punto de abandonar la burbuja sanitaria donde se encuentran los equipos alojados ante la falta de acciones a favor de la justicia social.  Además, Obama dejó un claro mensaje en sus redes sociales: "Felicito a los jugadores de los Bucks por alzarse para defender aquello en lo que creen. También a Doc Rivers, la NBA y la WNBA por dar ejemplo. Va a ser necesario que todas las instituciones se unan para defender nuestros valores"
Finalmente, la temporada se sigue jugando. Pero la repercusión de las acciones iniciadas por el equipo de Milwaukee tuvo su impacto. Es que en la WNBA (liga femenina de básquet de Estados Unidos) las jugadoras de Washington Mystics salieron a la cancha con un impactante mensaje en sus remeras: en la parte delantera de las mismas cada deportista puso una letra, cuando posaron para la foto se reveló el nombre de Jacob Blake. Pero lo que más emoción causó fue que en la parte de atrás de las remeras había siete agujeros con tinta roja, los mismos representaban los siete balazos que recibió Blake por la espalda y la sangre. Además, la jornada de WNBA tampoco se jugó luego de la acción iniciada por los Bucks.
Otro de los deportes que se manifestó fue el béisbol. Varios partidos de la MLB fueron aplazados y muchos beisbolistas salieron al campo de juego simplemente para mostrar su adhesión a la lucha contra el racismo. La primera de las franquicias en negarse a jugar fue la de los cerveceros de Milwaukee, que debían disputar su encuentro ante los rojos de Cincinnati. "Con nuestra comunidad y nuestro país con tal dolor, queríamos llamar la atención sobre los temas que realmente importan, especialmente la injusticia racial y la opresión sistémica", publicó el equipo en un comunicado en sus redes sociales. También los marineros de Seattle avisaron que no se presentarían a su partido con otro comunicado: "Los Marineros de Seattle respaldan a nuestros jugadores al alzar la voz con sus palabras y acciones contra la injusticia social".
Sin dudas, los Bucks generaron una reacción en cadena que trascendió el básquet y retumbó en todos los deportes. En la Major League Soccer, liga de fútbol de Estados Unidos, también se suspendieron partidos. “La familia entera de la Major League Soccer está profundamente entristecida y aterrorizada por el tiroteo sinsentido propiciado a Jacob Blake y los eventos en Kenosha. Continuamos apoyando a la comunidad afroamericana a lo largo de nuestro país, incluyendo a nuestros jugadores y empleados, y compartimos su dolor, rabia y frustración. La familia entera de Major League Soccer condena inequivocadamente al racismo y siempre ha apoyado la igualdad, pero debemos hacer más para dar pasos tangibles y crear un cambio. Continuaremos trabajando con ustedes jugadores, clubes y la comunidad de fútbol más extensa para usar nuestro poder colectivo y luchar con la igualdad y la justicia social”, escribió la MLS en un comunicado.

Los últimos campeones de la liga, Portland Timbers, avisaron que no iban a jugar su partido ante el San José Earthquakes dirigido por Matías Almeyda y la franquicia los apoyó con un comunicado. Además, Inter Miami y Atlanta United, junto con los árbitros salieron a la cancha, posaron unidos para visibilizar una vez más el reclamo por el Black Lives Matter y abandonaron el estadio.

Los futbolistas estallaron ante los crímenes raciales propiciados por la policía de EE.UU y unos días después en el fútbol de ascenso norteamericano se dio otro claro mensaje: los futbolistas y jueces del partido entre Hartford Athletic y Pittsburgh rindieron homenaje a Jacob Blake, cuando a los siete minutos pararon el partido para hacer un minuto de silencio. Lo hicieron a los siete minutos ya que ese número representa la cantidad de veces que la policía le disparó cobardemente al hombre de Wisconsin.

Otra de las atletas que se manifestó fue la tenista Naomi Osaka, quien tenía que jugar las semifinales del torneo de Cincinnati y se negó a hacerlo. De esta manera, la japonesa provocó que por un día se suspendan los partidos del torneo. "Antes que una atleta soy una mujer negra. Y, como mujer negra, siento que hay asuntos mucho más importantes que necesitan atención inmediata, en lugar de verme jugar al tenis", publicó en sus redes. Luego, el torneo se reanudó, Naomi llegó a la final, pero tuvo que retirarse antes de disputarla por una lesión. La tenista también se mostró en distintos momentos del torneo con un tapabocas con el nombre de una mujer víctima de un crimen racial.
Así, nuevamente los deportes y sus máximos componentes mostraron el compromiso con la sociedad, relegando las distintas competencias y discutiendo sobre lo que consideran, de forma atinada, como algo más importante que es concientizar a la comunidad sobre el concepto de justicia social y mostrando de forma contundente el rechazo a la violencia racial, en este caso, y a las políticas de aquellos gobernantes que atentan contra la vida de los ciudadanos simplemente por ser como son. Mientras tanto, en Argentina esperamos que los futbolistas, que ya están entrenando luego de algunos meses de inactividad debido a la pandemia de Covid-19, y el resto de los y las deportistas muestren alguna señal de empatía, por ejemplo con la familia de Facundo Astudillo Castro, joven desaparecido que fue visto por última vez por la Policía Bonaerense o con las distintas víctimas del gatillo fácil: una foto en algún entrenamiento, un mensaje de apoyo o un poquito de empatía social no van a morder.
 

Alex Favieri

Periodista, productor. Si te gustó el artículo podes invitarme un cafecito, también podes hacer un pequeño aporte a la revista aquí
@favierialex @favierialex
favierialex_ favierialex_
Facebook Facebook
¿Querés que esta info te llegue siempre? Dale click al botón de abajo y suscribite a este Newsletter. Si te gustó lo que leíste, podés compartirlo con tus amigos
Suscribite!
rpgeneracion
rpgeneracion
revistaprimerag
revistaprimerag
PG
PG
rpgeneracion
rpgeneracion
Share Share
Tweet Tweet
Forward Forward
Copyright © 2020 Revista Primera Generación, All rights reserved.


Want to change how you receive these emails?
You can update your preferences or unsubscribe from this list.

Email Marketing Powered by Mailchimp