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De norte a sur

Bienvenidas y bienvenidos a un nuevo newsletter de #TerceraPosición. Hace una semana te contaba un poco sobre los últimos años de la política italiana, pero me quedó en el tintero la actualidad. El escenario político de hoy en día hubiese sido impensado por los italianos y las italianas de los años 90. Sin embargo, como te comentaba en la anterior entrega, el discurso antipolítico logró nutrirse de hechos concretos como Manipulite o Tangentopoli, la posterior caída de los partidos tradicionales y la centralidad de Silvio Berlusconi durante 20 años. Todo resulto un combo letal para la legitimidad de la política y sobre todo de los parlamentarios, y con ello la arena política se presenta en ebullición permanente.

A partir de la crisis de 2008/2009 que azotó a EEUU y Europarepercutiendo en todo el globo, en el viejo continente se produjo una significativa crisis de representatividad. Nuevos partidos comenzaron a surgir (Podemos y Ciudadanos en España, AfD en Alemania) y partidos marginales comenzaron a tener un mayor protagonismo. Este es el caso de Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte. Ambos se entienden, como dijimos, en un contexto de crisis de representatividad acompañado de una crisis socioeconómica aguda. Estas formaciones políticas presentan dos velocidades en su proceso de ascenso a la centralidad del escenario político del cual te voy a dar más detalles en breve.

Antes de comenzar, hay que destacar las mutaciones y cambios de cara que fue dando a lo largo de estos últimos 30 años lo que sería la centro-izquierda italiana. Como te contaba en el anterior newsletter, el Partido Socialista Italiano y el Partido Demócrata de Izquierda resultaron heridos de gravedad luego del Tangentopoli, sobre todo el primero. Con lo cual, allí comenzaron las continuas transformaciones de los partidos. Para no alargarlo mucho, en el año 2007 surgió el Partido Demócrata que se presentaba como el sucesor del recordado “El Olivo” (coalición de partidos de izquierda a mediados de los 90). Lograría absorber todos los votos de la centro-izquierda en el año 2008, 12 millones de votos. Es un partido importante, de esos que se sientan en todas las mesas de negociaciones. El año pasado fue protagonista de una jugada que dejaría en offside a uno de los protagonistas de este newsletter, pero no nos adelantemos, paso a paso.

Los indignados al poder

Entre 2009 y 2011, en las principales plazas de las ciudades europeas se congregaban cientos de miles de personas para manifestar por el rumbo económico y político que por aquel entonces los gobiernos estaban encarando.

En muchos casos, la respuesta de los gobiernos europeos fue el ajuste. Pocos meses después, en algunos países esas demandas serían absorbidas por los principales partidos políticos o por partidos marginales, pero también sucedería el surgimiento de nuevos partidos políticos y lograrían captar una buena porción de apoyo.

Allá por el 2007 un humorista (político) italiano comenzaría a jugar fuerte y armaría jornadas de movilización bautizadas bajo el nombre de Vaffanculo Day. Beppe Grillo salía a la escena y dos años más tarde estaría fundando Movimiento 5 Estrellas (M5E). Grillo, que cuenta con el blog más visitado de Italia (crítica a la meritocracia, ¿en sintonía?), siempre busco diferenciarse de los partidos tradicionales y de la dicotomía izquierda-derecha. La amplitud ideológica es significativa, mientras en España las demandas de los indignados de izquierda fueron representadas por Podemos y las demandas de los indignados de derecha fueron representadas por Ciudadanos, en el caso italiano el M5E siempre buscó posicionarse en el centro del espectro político.

El ascenso meteórico lo logra en un contexto social y económico de profunda crisis. El desempleo en 2011 rompería el techo de los dos dígitos, una rareza por aquellos pagos. El PBI se encontraría con una fuerte caída en la primera mitad del 2008 y sería un subibaja constante hasta el 2014/2015. En paralelo el euroescepticismo comenzaría a tener un rol central en el debate diario, sobre todo en aquellos países que se sentían relegados en la toma de decisiones que venía de Bruselas bajo el protagonismo del dúo Alemania-Francia.

Con todo ello, el M5E tendría una serie de buenas elecciones locales entre 2010 y 2012, pero el zarpazo lo pegaría en las elecciones generales de 2013. Más de 8 millones de italianos e italianas elegirían a M5E (26%) y lo convertiría en el principal partido político de la península, apenas cuatro años después de su creación. Sin embargo, no conseguiría los consensos mínimos para formar una coalición gobernante. La coalición gobernante estaría conformada por el Partido Demócrata (25%) del cual te hablé más arriba, El Pueblo de la libertad (22%) de Silvio Berlusconi, Elección cívica (8%) del tecnócrata Mario Monti y Unión del centro una de las tantas escisiones de la histórica Democracia Cristiana. Es importante destacar que, a partir de las crisis de 2008, la participación que en Italia rondaba entre el 80% y el 85% pasó a ser del 70-75%.Esto refuerza un poco la idea de la fortaleza lograda por el discurso antipolítico y el desencanto en la clase dirigencial que se expresa en el apoyo a nuevos partidos o partidos marginales, y también en una caída significativa de la participación.

En Italia el presidente del Consejo de Ministros (Primer Ministro) tiene un tiempo de caducidad bastante acotado en los hechos, no siempre termina cayendo la coalición gobernante por que se logran acuerdos internos que sostienen estas coaliciones, pero si hay bastante recambio en el trono. Habiendo dicho esto, en 2014 el Primer Ministro había dejado de ser Enrico Letta para pasar a serlo Matteo Renzi, el ex alcalde de Florencia.Renzi y Grillo tuvieron siempre conversaciones tensas, una muy recordada es la grabada por el propio M5E donde se los ve frente a frente, donde cada uno llevó a la plana mayor de sus partidos. Grillo sin vueltas le suelta en la cara: “mi problema no es con vos, sino con lo que representas, al sistema que representas. Vos representas a los bancos que quieren que el agua sea privada y nosotros queremos que sea público. Vos representas a los industriales que destruyeron el país, yo a los pequeños y medianos empresarios…”.

Sin embargo, Renzi con una imagen bien trabajada, demostrando mucha seguridad en sus discursos y el acompañamiento del marketing político, en las elecciones al Parlamento Europeo 2014 consiguió una contundente victoria (41%) frente a un M5E que apenas arañaría el 21%. De esta manera, Renzi consolidaría su liderazgo por un par de años más, lo cual no es poco si lo pensamos dentro de este contexto incierto.

Ahora bien, hay algo más para destacar de estas elecciones al parlamento europeo de 2014, un pequeño detalle que a futuro tomaría otra relevancia: Salvini encabezaría la lista de la Liga Norte. Un desconocido que llegaba a cambiar la imagen de un partido muy controversial.

Del separatismo al soberanismo italiano
 

Octubre de 2019, las luces del estudio se encienden y el presentador abre el debate entre Salvini, el líder de la Liga, y Renzi, el ex Primer Ministro. Salvini se muestra asertivo y punzante, busca mostrarse respetuoso y apela a refunfuñar o tirar algún que otro “no” ante las afirmaciones de su contrincante.
Renzi un tipo con una capacidad oratoria probada busca llevarlo a su terreno, pero Salvini que tiene encima años de debates crudos en el norte italiano sabe cómo zafarse de esos obstáculos. Siempre se muestran respetuosos uno del otro, Salvinitrabaja desde lo discursivo el sentido común y juega muy bien la carta de mostrarse cercano a las “demandas” de los italianos y las italianas contraponiéndolos con los y las inmigrantes: “Yo quiero una Italia soberana, para los italianos. No quiero contentar a Bruselas abriendo el puerto para los inmigrantes. Merkel contenta, Macron contento, ¿los italianos están contentos? no”. Apela a la confrontación de un enemigo imaginario: los italianos y los inmigrantes, los italianos y Bruselas.

Matteo Salvini se va contento a su casa, se desenvolvió correctamente en el debate y se sabe el político con mayor intención de voto de toda Italia. Pero esto es novedoso para esta formación política, hasta hace 10 años era un partido casi marginal, ¿Qué pasó desde su formación hasta llegar a lo que hoy es: el principal partido político a nivel nacional?

A mediados de los años 80, se dio una ola de reivindicaciones regionales que trajo consigo la fundación de nuevos partidos locales en el norte italiano: Liga Véneta, Liga Lombarda, Piamonte Autonomista, la Unión Ligur y unos cuantos partidos más. Para el año 1989 conformaron la alianza de partidos norteños bajo el nombre Liga Norte.

Rápidamente empezaron a ganar escaños en las cámaras, y Umberto Bossi logró consolidar su liderazgo con la obtención de la primera banca en el Senado. La Liga Norte tenía un discurso cargado de racismo hacia los italianos del sur, a quienes trataban de escorias que los norteños tenían que “mantener”. Mientras que a los habitantes del centro (Roma) se los trataba de ladrones (por los partidos tradicionales). A medida que se consolidaba en el norte también florecía el discurso separatista, sí, no militaban la autonomía sino directamente la independencia. A mediados de los 90 se escuchaba en sus actos “¡Viva la Padania!”, región al norte del río Po, en el norte italiano. A pesar de su fuerte militancia por la independencia de la Padania, formó parte de los gobiernos de coalición de Silvio Berlusconi. Pero siempre fue una segunda guitarra de Silvio, y es entendible, en el centro-sur no los podían ni ver.

Sin embargo, en 2012 un caso de corrupción en el entorno cercano a Bossi debilitaría su liderazgo, y luego de dos años de idas y vueltas aparecería un nuevo líder en el partido: Matteo Salvini. Militante de la Liga Lombarda, hijo de empresario, ex concejal del ayuntamiento de Milán en los 90 y ex diputado europeo en los 2000. Un desconocido para la península itálica del centro-sur pero muy conocido entre los propios. Con un trajín interesante en los medios locales, rápidamente mostró su capacidad oratoria en los medios nacionales.

Salvini venía a darle un lavado de cara a la Liga Norte, si el partido tenía la ambición de dejar de ser un partido regional para pasar a ser un partido nacional debían realizarse cambios de fondo. En primer lugar, el discurso dejó de centrarse en críticas a los habitantes del centro ysur italiano, pasando a canalizar esa cuota discriminadora en los inmigrantes del norte africano y medio oriente. En segundo lugar, se dejó de hablar de separación de Roma y se empezó a criticar a Bruselas (Unión Europea). Estos cambios no resultaban suficientes, la Liga Norte tenía un yunque en su propio nombre, en 2017 con un Bossi presente y ofuscado, la Liga Norte luego de un congreso partidario pasó a llamarse la Liga.

La Liga, un partido nacional
Matteo Salvini fortalecido internamente estaba preparado para jugar en las grandes ligas. En las elecciones nacionales de 2018, la Liga tendría un muy buen desempeño logrando acaparar el 17% de los votos (más de 5.5 millones de votos), nunca en la historia del partido se había logrado un resultado como este (10% en las elecciones de 1996).
Este partido marginal apenas una década atrás concretaba una elección que le permitiría formar gobierno con el partido que había logrado sacar un 33% (+10 millones de votos), ese partido era el Movimiento 5 Estrellas.

El partido que había fundado Beppe Grillo, ahora tenía una nueva cara, el joven Luigi Di Maio (34 años). Junto a Salvini estuvieron negociando como se repartirían las carteras gubernamentales, ya sabían que contaban con el apoyo de Berlusconi aunque este aclaró que sólo los apoyaría pero no formaría parte. Luego de largas negociaciones, Salvini sería el ministro del interior y viceprimer ministro y Di Maio lograría nombrar como Primer Ministro a Guiseppe Conte, un profesor universitario con una corta carrera política.
El gobierno del “Cambio” como lo bautizaron no fue fácil, la personalidad y el discurso de Salvini resultaba chocante para las filas de Grillo-Di Maio. Una de las primeras medidas del flamante ministro del interior fue prohibir la llegada de barcos de ONGs que rescataban inmigrantes que naufragaban en las aguas del mediterráneo. No fue bien tomado por los socios políticos.

En mayo de 2019, se llevaron a cabo las elecciones para el Parlamento Europeo, que en general cuentan con poca participación. Estas elecciones ratificarían lo que las encuestas venían mostrando, la Liga era la principal fuerza política, logró sacar un 34% seguido por el Partido Demócrata con apenas un 22%. Por su parte el Movimiento 5 Estrellas terminaría tercero con el 17% de los votos. Apenas un año después de formar gobierno junto a M5E, Salvini se posicionaba como el líder indiscutido de la coalición gobernante.
 
En este contexto, Salvini tenía algo en mente. Tres meses después, un barco de Open Armsque no pudo desembarcar por pedido expreso de Salvini sería el desencadenante de varios enfrentamientos internos y para mediados de agosto de 2019 Salvini solicitaría moción de censura contra Conte: “Salvini es un oportunista”. La jugada de Salvini era clara, la Liga venía de una gran elección (Parl. Europeo) pero no se veía reflejado en las cámaras nacionales. El objetivo era llevar a Italia a una nueva elección nacional. Conte tenía las horas contadas, todo se perfilaba según los deseos de Matteo pero el Partido Democrático junto a un grupo de partidos políticos acordaron con el Movimiento 5 Estrellas y conformaron un nuevo gobierno con Conte a la cabeza. A Salvini le salió el tiro por la culata, pasó a ser la nueva oposición.

A lo largo de 2019 Salvini supo manejarse en su rol de opositor hasta que la pandemia azotó a la península. Salvo ese mes tormentoso de Marzo-Abril que sufrió el sistema sanitario italiano, el primer ministro Conte mantuvo una imagen positiva alta, mientras que la imagen positiva de Salvini mostró un continuo descenso.
Este domingo y lunes se llevaron a cabo las elecciones locales en siete regiones, y también el referéndum constitucional. Arranquemos por este último, Salvini se la jugó por el “no” aunque como te comenté en el anterior newsletter no hubo consenso ni por el sí ni por el no en ningún partido político. Lo cierto es que Salvini jugó por el “no” buscando antagonizar con la plana mayor del M5E. Derrota para Salvini, triunfó el “Si” con el 70% en una participación apenas superior al 50%.

En las regionales como en las nacionales los partidos presentan coaliciones que en general se reúnen en izquierda-derecha y no mucho más. En las siete regiones la Liga se presentó en la coalición de derecha junto a Fratelli d’Italia, Forza Italia (Berlusconi) y muchos otros partidos locales. La derecha italiana logró un gran triunfo en Marcas donde le arrebató el gobierno a la izquierda con un hombre perteneciente a las filas de Fratelli d’Italia. En Liguria y Veneto la derecha logró mantener las gobernaciones pero acá hay que hacer unas pequeñas salvedades de cuanto le corresponde a Salvini. En Liguria (norte italiano), el presidente de la región es un ex Berlusconi, allí Matteo fue más como acompañante de lo que se presuponía una victoria asegurada. En cambio en Veneto (capital: Venecia), el presidente regional Zaia pertenece a la Liga, pero ¡ojo! es uno de los hombres que le disputa el liderazgo a Salvini, y el contundente triunfo (75%) lo posiciona bien de cara a futuras internas en el partido. En Campania (Nápoles), Apulia y Toscana (Florencia) los oficialismos de izquierda triunfaron, tal vez para destacar es lo de Toscana donde Salvini apuntó todos los cañones y terminó perdiendo por 8 puntos. Lo cierto es que a pesar de la derrota la elección de la Liga en un territorio históricamente rojo fue buena, llegando al 40%.

En resumidas cuentas, estas elecciones reforzaron a la derecha y la izquierda logró mantener 3 de las 4 regiones que ponía en juego. El gran derrotado de estas jornadas es el Movimiento 5 Estrellas, penosa actuación en absolutamente todas las regiones, donde mejor le fue logró sacar apenas un 11% (Campania).
En el cierre del anterior newsletter me preguntaba ¿Salvini y la Liga al galope? Si nos guiamos por las últimas encuestas y por el resultado del referéndum constitucional la respuesta sería negativa. Pero hablamos de un partido que fue marginal durante 20 años, y que con el cambio de liderazgo pasó a ser no sólo un partido nacional sino también el principal partido político. Viendo la película completa confirmo: Salvini y la Liga marchan al galope.
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Cristopher Cardarelli

Lic. Ciencia Política (UNLaM). Bostero de la corriente Riquelmista, bilardista heterodoxo. "El Padrino" es la mejor saga de la historia, no me importa nada. Y siempre las patas en la fuente . Si te gustó el artículo podes invitarme un cafecito , también podes hacer un pequeño aporte a la revista aquí

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